jueves, 24 de mayo de 2012

Hermano.

Le quiero mucho, muchísimo. Le quiero más que a nada. Daría todo por su felicidad, daría todo porque no separarme nunca de su lado. Porque si en este mundo hay algo que no podría soportar sería perderle. Él es lo más bonito que tengo y que puedo tener. Lo único que necesito para ser feliz. Mi mundo. Mi hermano.
Esa persona capaz de sacarme sonrisas en todo momento; la misma persona que se capaz de sacar fuerza de mí con un simple abrazo. Un abrazo que para mí es mucho más que eso.
Le debo mucho, por no decir todo lo que he conseguido en la vida. Le debo cada una de mis sonrisas. Y no sé como agradecérselo.
No sé como agradecerle el estar conmigo siempre, el que me ayude con todo, el que se preocupe por mí como solo un hermano puede hacerlo, el que me quiera.
Sé que es lo más valioso que tengo y que jamás tendré y por eso no pienso dejar que nada me separe de él, porque no sé qué sería de mí si eso ocurriese.
Le necesito en todo momento. Necesito su sonrisa, necesito sus besos, necesito sus abrazos, eso que nadie más puede darme.
Gracias. Gracias por ser mi hermano. Te quiero.

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